Detrás de cada vestido hay una novia, pero también muchas personas que la acompañan durante el camino. Nuestros puntos de venta son una parte esencial de ese proceso y la mejor forma de acercar nuestra manera de trabajar a novias de diferentes ciudades.

Cuando comenzamos a imaginar cómo queríamos que Lorena Merino Atelier creciera más allá de Madrid, había algo que teníamos muy claro: no se trataba simplemente de encontrar espacios donde estuvieran nuestros vestidos.
Queríamos encontrar personas que entendieran nuestra forma de trabajar.
Personas capaces de escuchar, asesorar y acompañar a cada novia con la misma sensibilidad con la que intentamos hacerlo cada día desde nuestro atelier.
Con el tiempo, hemos tenido la suerte de construir una red de puntos de venta que se han convertido en nuestras mejores embajadoras.
Mucho más que una tienda de vestidos de novia
Actualmente, nuestras colecciones pueden encontrarse en seis puntos de venta en diferentes ciudades de España:
Cada una de estas tiendas conoce nuestra firma, nuestros diseños y nuestra manera de entender el vestido de novia.
Son ellas quienes reciben a las novias, las escuchan y las ayudan a descubrir qué siluetas, tejidos o detalles conectan con su forma de ser. Quienes las asesoran durante el proceso y nos ayudan a trasladar nuestra filosofía a cada ciudad.
Para nosotras, esa confianza es fundamental.
Porque trabajar juntas significa compartir una misma manera de entender el acompañamiento a la novia.

La historia de Natalia y La Suite Room
La historia de Natalia comenzó precisamente así.
Conocía nuestro trabajo desde hacía tiempo y, cuando llegó el momento de buscar su vestido de novia, acudió a La Suite Room, nuestro punto de venta en Cáceres.
“Yo os seguía en redes e incluso os había escrito para preguntar por unas mangas que me tenían enamorada. Algo ya había en mí que, sin quererlo, sabía que mi vestido sería un Lorena Merino.”
De la mano de Ana y del equipo de La Suite Room comenzó a descubrir qué diseños encajaban mejor con ella, probando diferentes propuestas y dando forma poco a poco a una primera idea de su vestido.
“De allí salí ya con una primera idea de cómo sería mi vestido o de lo que yo empezaba a visualizar.”
Tiempo después, Natalia supo que Lorena visitaría La Suite Room con motivo de uno de nuestros Trunk Shows y decidió reservar una cita.
“No quería desaprovechar la oportunidad de vivir un proceso tan bonito y único.”
Ese encuentro nos permitió conocerla personalmente, escuchar sus ideas y compartir durante unas horas una parte del proceso que ya había comenzado junto al equipo de la tienda.
Una conversación más dentro de un camino compartido.

Cuando el atelier viaja a otras ciudades
A lo largo del año tenemos la oportunidad de celebrar algunos Trunk Shows en nuestros puntos de venta.
Para nosotras son días especialmente bonitos.
Nos permiten salir del atelier de Madrid, acercarnos a otras ciudades y, sobre todo, conocer personalmente a algunas de las novias que han elegido nuestros diseños y que están viviendo su proceso acompañadas por los equipos de nuestras tiendas.
Es también una oportunidad para trabajar juntas, compartir impresiones y seguir aprendiendo de quienes están cada día en contacto directo con nuestras novias.
Porque cada conversación, cada prueba y cada historia nos ayuda también a nosotras a seguir evolucionando.
Una misma forma de acompañar
La distancia entre Madrid, Valencia, Santiago de Compostela, Cáceres, Murcia, Santander o Pamplona deja de ser importante cuando existe una forma compartida de entender el trabajo.
Nuestros puntos de venta conocen nuestras colecciones y saben que cada diseño puede ser el comienzo de algo mucho más personal.
Las colecciones sirven como inspiración y punto de partida. A partir de ellas, cada novia comienza un proceso en el que el asesoramiento y la personalización permiten que el vestido vaya encontrando su propia identidad.
Como decía Natalia sobre su experiencia:
“Quería hacerlo mío, con mi gusto, con las ideas que pudieran surgir, bien guiada.”
Quizá esa frase resuma también lo que buscamos juntas.
Acompañar sin imponer.
Asesorar desde la experiencia.
Y ayudar a cada mujer a encontrar un vestido en el que pueda reconocerse.



Gracias por acercarnos a cada novia
Nuestros puntos de venta nos permiten llegar a lugares a los que, desde nuestro atelier en Madrid, no podríamos llegar solas.
Pero, sobre todo, nos permiten hacerlo de la manera en la que creemos.
Con cercanía.
Con atención.
Con respeto por cada proceso.
Por eso queremos aprovechar estas líneas para agradecer a cada una de las personas que forman parte de nuestros puntos de venta.
Gracias por entender nuestros diseños, por cuidar cada detalle y por acompañar a nuestras novias durante uno de los procesos más especiales de sus vidas.
Los Trunk Shows nos regalan, de vez en cuando, la oportunidad de estar allí también. De poner cara a algunas de esas historias, conocer a las mujeres que hay detrás de cada vestido y compartir durante unos días el trabajo que vosotras hacéis durante todo el año.
Y cada vez que volvemos a Madrid, regresamos con algo nuevo.
Una historia.
Una conversación.
Una novia a la que ahora también conocemos un poco más.
Y, sobre todo, la certeza de que no podríamos tener mejores embajadoras para representar nuestra forma de entender el vestido de novia.
